Cómo bajar los colmillos
Los dientes caninos, más conocidos como colmillos, son de esas piezas que muchas personas solo valoran cuando empiezan a dar problemas. Mientras todo está en su sitio, pasan desapercibidos. Pero cuando uno o ambos caninos erupcionan demasiado altos, hacia fuera o fuera del arco, la situación cambia enseguida: la sonrisa se ve alterada, la mordida puede descompensarse y la higiene se vuelve más difícil.
En consulta ocurre mucho. Pacientes jóvenes, y también adultos, llegan diciendo algo parecido: “Tengo el colmillo montado” o “me ha salido muy arriba”. Y casi siempre hay una mezcla de preocupación estética y duda funcional. ¿Es solo un tema visual? ¿O conviene tratarlo aunque no duela? La respuesta corta es que no suele ser una cuestión meramente estética.
Los caninos cumplen una función muy concreta en la boca. Y cuando no están donde deberían, el resto de la dentadura acaba adaptándose como puede. A veces durante años. Hasta que empiezan a aparecer consecuencias.
¿Para qué sirven los colmillos o caninos?
Los caninos ocupan una posición estratégica: se sitúan entre los incisivos y los premolares, tanto en el maxilar superior como en la mandíbula. En total tenemos cuatro, dos arriba y dos abajo. Y aunque mucha gente los identifique sobre todo por su forma más puntiaguda, su importancia va bastante más allá de la estética.
Sirven para rasgar y cortar alimentos, colaboran en ciertos movimientos del habla y ayudan a sostener de forma armónica el contorno de los labios. Pero hay una función todavía más importante desde el punto de vista oclusal: actúan como guía en los movimientos laterales de la mandíbula.
Dicho de una manera sencilla, los caninos ayudan a que la mordida se deslice bien cuando movemos la mandíbula de lado a lado. Esa guía evita que otras piezas choquen de forma inadecuada o trabajen más de la cuenta. Por eso, cuando un canino está fuera de posición, no solo “se ve raro”. También puede alterar el reparto de fuerzas en la boca.
¿Qué significa tener los caninos altos o colmillos montados?
Cuando hablamos de colmillos altos, nos referimos a caninos que han erupcionado fuera de su posición ideal, generalmente más arriba de lo normal, desplazados hacia vestibular o hacia palatino, o incluso parcialmente retenidos. En lenguaje más cotidiano, muchas personas hablan de “colmillos montados” o “caninos salidos”.
Es un problema relativamente frecuente, sobre todo en el arco superior. Y no suele deberse a que el diente tenga nada raro en sí mismo, sino a que llega tarde a una zona donde el espacio ya está muy comprometido.
Aquí está una de las claves. El canino superior permanente es una pieza de erupción tardía y con un recorrido largo. Cuando intenta colocarse en su sitio, muchas veces encuentra un arco dental ya bastante ocupado. Y si no tiene espacio suficiente, simplemente no puede erupcionar donde debería.
¿Por qué salen los colmillos altos?
Falta de espacio en el arco dental
Esta es, con diferencia, una de las causas principales. Los caninos permanentes necesitan espacio real para colocarse correctamente. Si el maxilar es estrecho o hay apiñamiento previo, el diente busca la salida que encuentra, no la que más nos gustaría.
Es una situación muy habitual. De hecho, en bastantes casos no hay un solo diente “culpable”; lo que hay es una falta global de espacio.
Erupción tardía de los caninos
Los colmillos no son de los primeros en salir. Llegan más tarde que otras piezas anteriores, especialmente los superiores. Y eso significa que cuando erupcionan, a menudo lo hacen en una boca donde el margen de maniobra ya es pequeño.
Dicho de otra forma: llegan tarde a una arcada que ya está bastante organizada. Y si el hueco no existe, el camino se complica.
Diferencia de tamaño entre el canino temporal y el permanente
Este detalle también influye. El colmillo definitivo suele ser más voluminoso que el de leche al que reemplaza. Por eso no basta con que “haya un hueco parecido”; hace falta el espacio adecuado para una pieza más ancha y con una trayectoria eruptiva más compleja.
Trayectoria de erupción más larga y compleja
Los caninos, especialmente los superiores, recorren un trayecto más largo hasta alcanzar su posición final. Eso los hace más vulnerables a desviarse si encuentran obstáculos o si el espacio es escaso.
A veces erupcionan hacia fuera. Otras veces se quedan hacia palatino. Y en ciertos casos pueden quedar incluidos o retenidos en el hueso. Por eso es tan importante vigilar su evolución en edades de recambio dental.
Componente genético
Este punto conviene decirlo con claridad porque tranquiliza a muchas familias: los colmillos altos no suelen aparecer por culpa de un hábito infantil ni por algo que se haya hecho mal en casa. Tienen un componente genético importante.
Es decir, no siempre se pueden prevenir. Lo que sí se puede hacer es detectarlos a tiempo para intervenir antes de que el problema se complique más de la cuenta.
Problemas de los colmillos altos
Aquí suele haber una confusión muy común. Como el canino alto se ve mucho al sonreír, muchas personas piensan que corregirlo es una decisión puramente cosmética. Pero no siempre es así. De hecho, limitar el problema a lo estético se queda corto.
Alteraciones en la mordida
Cuando un canino no cumple bien su función, otros dientes tienen que asumir parte del trabajo para el que no están diseñados. Y eso, con el tiempo, puede traducirse en desgastes, contactos dentales inadecuados y sobrecarga funcional.
No pasa de un día para otro. Pero la boca compensa durante años. Y esas compensaciones suelen tener un precio.
Mayor desgaste de otras piezas
Si los caninos no guían correctamente la oclusión, incisivos, premolares u otras piezas pueden recibir fuerzas laterales excesivas. A largo plazo esto puede favorecer desgaste, pequeñas fracturas o sensibilidad.
Dificultad para la higiene
Un colmillo fuera de arco suele crear zonas más difíciles de limpiar. Y cuando la higiene se complica, aumenta el riesgo de placa, inflamación de encías y caries en áreas donde el cepillo no llega bien.
A veces el paciente se cepilla correctamente, pero la anatomía no ayuda. Y eso también cuenta.
Impacto estético y facial
Sí, la estética importa. Y negarlo no tendría sentido. Los caninos altos alteran mucho la armonía de la sonrisa porque son piezas muy visibles y marcan la transición entre los dientes anteriores y posteriores. Además, según su posición, pueden influir en el soporte del labio superior y en la percepción general del perfil.
Hay personas a las que apenas les preocupa. Otras lo viven con bastante inseguridad desde hace años. Ambas reacciones son comprensibles.
Bajar los colmillos con invisalign
Si han empezado a salir los colmillos y aún tienes los dientes de leche, deberás acudir al odontopediatra a quitar el de leche y sí que el colmillo permanente crezca bien. Si los colmillos permanentes ya han crecido y presentas caninos altos, la solución para bajar los colmillos es con algún tipo de ortodoncia, ya sea brackets o invisalign.
Desde la Clínica Dental Doménech te recomendamos el tratamiento con invisalign para bajar los colmillos por su efectividad y comodidad. Esta alternativa de vanguardia a los aparatos de ortodoncia tradicionales es una férula transparente o alineadores que corrigen la mala posición de tus dientes.
A diferencia de los brackets, se puede quitar para comer o lavarse los dientes, mejorando sustancialmente la vida diaria de la persona que se somete al tratamiento.
Asimismo, al ser transparente, la gente ni se dará cuenta de que llevas ortodoncia, por lo que no afectará a tu imagen. El invisalign funciona con un escáner 3D, de forma que te enseñaremos en tus visitas al odontólogo como va a ser el tratamiento y los movimientos previstos en tus dientes para conseguir una sonrisa perfecta.
Si quieres corregir y bajar tus colmillos con el novedoso sistema del invisalign, debes dirigirte a una clínica especializada en este tipo de tratamiento como Clínica Dental Doménech. Disponemos de ortodoncistas avanzados en este tipo de técnica con años de experiencia. Te asesoraremos sobre el tratamiento y te mostraremos con el escáner 3D como quedará tu sonrisa. Te esperamos en nuestra clínica de Llíria. Contacta ya con nosotros y pide cita.
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