La mordida perfecta

Los aparatos de ortodoncia cada vez son más comunes. Los pacientes quieren una mordida perfecta y lucir sus dientes. En Clínica Dental Domenech queremos la mejor salud bucodental de nuestros pacientes y que consigan la sonrisa perfecta que tanto buscan.

¿Qué es la mordida perfecta?

Una mordida perfecta es aquella en la que los dientes y encías superiores encajan con los dientes y encías inferiores a la perfección. Puedes comprobarlo porque las puntas de los molares se ajustan con los surcos de los molares opuestos.

En consulta, una de las primeras pruebas que realizamos es pedir al paciente que cierre la boca de forma natural. Si las puntas de los molares superiores encajan con los surcos de los molares inferiores, vamos por buen camino. Pero hay más detalles: los dientes superiores deben solapar ligeramente a los inferiores en la parte delantera, y las encías deben estar sanas y alineadas, sin zonas de inflamación o retracción.

¿Y la mandíbula? En una mordida equilibrada, la articulación temporomandibular (ATM) está centrada, sin desplazamientos ni ruidos al abrir o cerrar la boca. Los músculos, ligamentos y tejidos trabajan de forma coordinada, lo que se traduce en una masticación eficiente y sin molestias. El resultado: una mordida perfecta.

La mordida en ocasiones produce problemas de maloclusión que puede entrañar problemas en la salud bucodental.

Tipos de mordida dental

Son muchos los pacientes que vienen a la clínica con problemas asociados a una mala mordida. Sin embargo, muchos de ellos ni siquiera son conscientes de que las molestias y los problemas que tienen, parten de un origen.

Los tipos de mordida más habituales son:

  • Sobremordida. Esta maloclusión se desarrolla cuando los incisivos superiores solapan mucho los inferiores.
  • Submordida. Tiene el efecto contrario, los incisivos inferiores se solapan mucho con los superiores.
  • Mordida abierta. Cuando hay una separación excesiva entre piezas dentales inferiores y superiores.
  • Mordida cruzada. Es uno de los tipos de mordida más habitual y ocurre cuando la mandíbula muerde por fuera del maxilar superior.
  • Desviación de la línea media. Cuando la línea entre dientes inferiores y superiores no coincide en su parte central debido, entre otras causas, por la falta de alguna pieza dental.
  • Apiñamiento. Una descolocación severa de los dientes que repercute en la mordida.
  • Protrusión dental. Este tipo de mordida se da cuando los incisivos de la arcada superior, inferior o de ambas están ligeramente inclinados hacia delante y se relaciona con hábitos infantiles como el usar chupete o chuparse el dedo.
  • Retrusión dental. Es el caso contrario al anterior. Los dientes incisivos están inclinados hacia el interior de la cavidad bucal. Este es uno de los tipos de mordida más raros y suele estar provocado por traumatismos.

¿Por qué es importante una buena mordida?

No se trata solo de “tener los dientes rectos”. Una mordida bien ajustada:

  • Facilita la masticación y la digestión, ya que los alimentos se trituran mejor.
  • Reduce el desgaste de los dientes, evitando fracturas o sensibilidad.
  • Previene dolores de cabeza, cuello y mandíbula, frecuentes en personas con maloclusión.
  • Disminuye el riesgo de problemas articulares (ATM), como chasquidos, bloqueos o dolor.
  • Favorece la pronunciación y la respiración correcta.

En la clínica, es común ver pacientes que consultan por molestias musculares o dolores de cabeza recurrentes, sin sospechar que el origen está en una mordida desajustada.

¿Qué pasa si mi mordida no es buena?

Los seres humanos tenemos diversos tipos de mordida y, cuando ésta no es buena pueden aparecer afecciones perjudiciales para nuestros dientes. Si tus dientes no están alineados, tu boca debe adaptarse y se posiciona de forma incorrecta la mandíbula. Puede provocar tensión, sobrecarga en los músculos de masticación y pérdida del tejido dental y del esmalte, que, a la larga, puede originar sensibilidad dental.

Además, cuando hay una mala posición dental, es fácil que se generen zonas vacías en las que se acumulan restos de comida. Esto facilita la aparición de placa bacteriana, caries, problemas periodontales o mal aliento.

La maloclusión se relaciona con problemas como el bruxismo, un mal hábito por el que el paciente aprieta y rechina los dientes. El bruxismo provoca desgaste dental y pequeñas fracturas bucodentales, además desencadena dolores de cabeza y cuello.

¿Se puede corregir una mala mordida?

Por supuesto. Es importante realizar la corrección a tiempo, los síntomas de una mala mordida suelen ser degenerativos y empeoran con el tiempo. Generalmente, los problemas relacionados con los diferentes tipos de mordida son consecuencia de:

  • Hábitos durante la infancia
  • Pérdida prematura de dientes
  • Traumatismos dentales

En cualquier caso, lo aconsejable es hacer un diagnóstico temprano para atacar el problema en su fase inicial. De ahí a la importancia de la mordida durante la infancia. No te preocupes, si eres una persona adulta también puedes corregir una maloclusión gracias a la ortodoncia, el tratamiento más indicado en casi todos los casos.

Más allá de la imagen, la mordida puede influir en la salud de los dientes.

Consigue la sonrisa perfecta

Uno de los primeros pasos para lograr la sonrisa perfecta es ponernos en manos especializadas. En segundo lugar, es realizar un extenso estudio para recomendar el mejor tratamiento para cada caso.

Si notas que tus dientes no encajan bien, tienes molestias al masticar o sufres dolores en la mandíbula, no lo dejes pasar. Una revisión a tiempo puede evitar problemas mayores y ayudarte a recuperar el equilibrio y la funcionalidad de tu boca.

Sobre el autor: Ignacio Domenech Galarza

Ignacio Domenech Galarza codirector de la Clínica Dental Domenech en Llíria, especializado en estética dental y endodoncia microscópica. Licenciado en Odontología por la Universidad de Valencia, obtuvo el Premio Extraordinario Final de Carrera y completó un Máster en Endodoncia en la misma institución. Además, posee formación en restauraciones estéticas y es Director Técnico de Instalaciones para el Radiodiagnóstico Dental, certificado por el Consejo de Seguridad Nuclear.