¿Qué es la Maloclusión?
La maloclusión es una alteración del crecimiento óseo del maxilar o mandíbula y/o posición de los dientes, es decir, es un problema de la mordida o de la manera en la que encajan los dientes superiores e inferiores.
Es una afección bastante común y se presenta en mayor frecuencia en niños y adolescentes. A pesar de ser algo muy común, la mayoría de las personas que lo padece no es consciente de ello. Un desplazamiento del maxilar no solo es un problema estético, sino que puede ser el motivo de trastornos en la capacidad de masticar, el equilibrio, postura y otra serie de complicaciones que veremos a continuación.
Causas que provocan la maloclusión dental
La genética es la principal causa de una maloclusión, es más, hemos visto cómo en algunas familias este problema se repite y elementos de succión como el chupete y su uso prolongado, chupada de dedo o durante la lactancia materna, hacen que esto se desarrolle todavía más.
Otros factores como la interposición de la lengua, el empuje de los dientes mediante la misma y la deglución atípica de los alimentos, es decir, la manera en la que usamos la lengua en el momento de deglutir un alimento también influye en el desarrollo de la maloclusión.
Pérdida de dientes de manera temporal, caries o traumatismos, puede provocar una maloclusión así como una respiración oral asociada a una rinitis alérgica o hipertrofia adenoamigdalar.
Tipos de maloclusión
Basándonos en la clasificación de Angle, distinguimos principalmente:
Clase I (oclusión neutra)
La mordida es funcionalmente correcta, pero puede haber apiñamiento o rotaciones dentales.
Clase II (sobremordida)
El maxilar superior está adelantado respecto al inferior. Puede cursar con biotipo facial convexo y retracción mandibular.
Clase III (submordida)
El maxilar inferior sobresale respecto al superior, presentando rostro recto o patrón concavo.
Además, existen configuraciones mixtas como la mordida abierta (espacios entre los incisivos) y la mordida cruzada, donde algunos dientes se sitúan por fuera de su antagonista.
Estas maloclusiones pueden provocar:
- Desgaste desigual de el esmalte y fracturas dentales.
- Sobrecarga en articulación temporomandibular (ATM).
- Dificultad en la masticación y en la pronunciación.
- Mayor retención de placa con riesgo de caries y periodontitis
Consecuencias de padecer maloclusión
Como comentábamos al principio, una maloclusión no es solo una consecuencia estética, aunque sea lo más visible, sino que también puede afectar a:
Problemas de postura y equilibrio
Que la maloclusión afecte a la postura y el equilibrio es una complicación que se ha descubierto recientemente por las investigaciones llevadas a cabo entre el departamento de Fisiología de la Universidad de Barcelona y la Universidad de Innsbruck, Austria.
Así que, una mordida defectuosa tiene relación con el control postural. Los nervios responsables de la masticación y el control del equilibrio, así como los músculos masticatorios y cervicales, influyen entre sí.
Sin embargo, esta situación se da cuando el paciente se siente más cansado o en condiciones de inestabilidad.
Dolores articulares
Una mala mordida puede ocasionar una tensión en la mandíbula excesiva a la hora de masticar por lo que puede causar dolores en la articulación de la boca, cervicales, cabeza e incluso oído, entre otros.
Desgaste y rotura de piezas dentales
El mal posicionamiento de los dientes o de la mandíbula hace al haber roce, se desgaste el esmalte de los dientes y en casos severos, roturas.
Enfermedades bucodentales
Debido a la mala colocación de los dientes, se hace más difícil el cepillado y el acceso a ciertas zonas por lo que esto hace que se acumule alimentos ocasionando la proliferación de bacterias, sarro, caries, inflamación de encías y otra serie de infecciones bucodentales.
Tratamientos efectivos
- Ortodoncia interceptiva en niños para aprovechar el crecimiento.
- Ortodoncia en adolescentes o adultos: brackets de baja fricción, Invisalign, o tratamiento combinado.
- Cirugía ortognática en casos de disarmonía esquelética significativa.
- Rehabilitación oclusal post-tratamiento para corregir desgaste o recobrar estabilidad funcional.
- Retenedores vitales para mantener resultados a largo plazo.
Prevención y solución de la maloclusión bucodental
Como el principal causante de la maloclusión es el factor hereditario, aconsejamos que los niños acudan a un especialista en odontopediatría para que pueda diagnosticar y tratar de manera precoz la anomalía bucodental.
Recomendamos controlar la higiene dental, los hábitos de succión y la alimentación además de la presión de los dientes de los niños para que podamos prevenir la maloclusión y/o tratarla a tiempo.
Cuando se pierda una pieza dental, realizar un adecuado mantenimiento e incluso utilizar retenedores especiales y en caso de detectar indicios de una maloclusión, lo más conveniente es acudir a tu dentista de confianza para que pueda tratarla de manera adecuada.
Decirte que la mayoría de los casos de esta afección bucodental se pueden corregir y mejorar mediante ortodoncia y en casos en los que existe una deformación esquelética, se puede realizar una cirugía ortognática que son intervenciones en las que se colocan los huesos de la mandíbula en una posición adecuada.
En Clínica Dental Domenech combinamos experiencia clínica con tecnología de vanguardia como:
- Escáner intraoral 3D y modelo digital para analizar la oclusión.
- Radiografías panorámicas y cefalométricas para estudiar crecimiento óseo.
- Estudio funcional de ATM, musculatura y vías respiratorias.
Así diseñamos un plan personalizado, ya sea mediante ortodoncia fija, invisible (Invisalign), aparatología funcional o cirugía ortognática en casos severos.
No te preocupes, como siempre te decimos, si necesitas asesoramiento, no dudes en ponerte en contacto con nuestra Clínica Dental Domenech. Estaremos más que encantados de poder ayudarte.
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