¿Cuáles son los problemas dentales más comunes en niños?
Los niños, tengan o no ya los dientes de leche o definitivos, pueden presentar algunos problemas dentales que tenemos que supervisar cuanto antes y tratarlos para su correcta evolución.
Además, como dice el dicho “Más vale prevenir que curar”, con lo que es preferible acudir al dentista lo antes posible y acostumbrarlos a realizarse revisiones periódicas. Muchas de estas enfermedades son consecuencia de una incorrecta higiene y otras son de origen genético o vinculado al tipo de alimentación. Es necesario que tu pequeño acuda de manera periódica al dentista para tratar sus problemas dentales, así evitaras las complicaciones posteriores, que pueden afectar a la manera de comer, la apariencia, y distintas enfermedades que pueden aparecer por las bacterias que se acumulan en su boca.
Problemas dentales más comunes en niños
Las caries
Son una de las afecciones crónicas infantiles más comunes. Se calcula que el 20 por ciento de los niños de entre 5 y 11 años tienen al menos un diente con caries sin tratar. La caries es causada por ciertos tipos de bacterias que viven y prosperan en la boca. Una acumulación de bacterias, llamada placa, puede producir ácidos que eliminan el esmalte de los dientes y lo perforan.
Alimentos ricos en azúcar como dulces, galletas o refrescos contribuyen a los depósitos de placa. Una dieta rica en azúcares junto con malos hábitos de cepillado es muy probable que provoque caries en un niño.
Las caries en los niños se pueden prevenir y evitar fácilmente. Cepillarse bien y habitualmente los dientes junto a las visitas regulares al dentista reducirán la posibilidad de que un niño desarrolle caries. Enseña a tu hijo a cepillarse bien los dientes y hacerlo después de cada comida, y evita el abuso de azúcares.
Dientes sensibles
Otro problema dental común en la infancia son los dientes sensibles. Si los alimentos y líquidos calientes o fríos provocan irritación a tu hijo, puede tener dientes sensibles. A veces, incluso respirar aire frío puede causar incomodidad.
El esmalte de los niños es más delgado que el de los adultos, y la placa y el ácido lo desgastan fácilmente. A medida que el esmalte se desgasta, las encías de un niño pueden comenzar a retroceder y desarrollar grietas en la superficie del diente, exponiendo las terminaciones nerviosas y causando sensibilidad e incluso dolor. Para combatir los dientes sensibles, los odontólogos pueden aplicar un sellador a los dientes, fortaleciendo el esmalte y rellenando las grietas.
Bruxismo
También conocido como rechinar de dientes, es común entre los niños en edad escolar. A veces, un niño desarrolla bruxismo porque sus dientes superiores no están alineados con sus dientes inferiores. Otra razón podría ser la respuesta al dolor: algunos niños rechinan los dientes como resultado al dolor. También puede ser una señal de que un niño está experimentando estrés o hiperactividad.
Si el bruxismo persiste, puede desgastar los dientes permanentes y provocar dolor muscular en la mandíbula. Los dispositivos como las férulas nocturnas pueden ayudar a evitar que tu hijo apriete los dientes mientras duerme. Consulta con tu odontopediatra para que te aconseje el tratamiento más adecuado.
Dientes de leches retenidos
A veces, un diente de leche no se afloja o no cae. Si esto ocurre, podría causar que el diente permanente de debajo intente hacer erupción en el mismo espacio. Como resultado, pueden existir dos dientes en un lugar destinado a uno solo.
A veces, los dientes primarios retenidos en exceso indican un problema oral más profundo, como la ausencia del diente permanente, obstrucciones, etc. Los dientes retenidos en exceso pueden provocar caries y otros problemas como una dentadura desalineada.
Para dientes retenidos en exceso, tu odontólogo extraerá el diente de leche para que el permanente pueda desarrollarse sin problemas. La ortodoncia puede corregir cualquier desalineación una vez que los dientes hayan salido completamente.
Chuparse el dedo
Es un acto muy normal en los primeros meses de vida, pero si el niño persiste chupándose el dedo o con el chupete cuando ya le han salido los dientes, puede tener problemas en la alineación de los dientes y el techo de la boca. Incluso dificultades al hablar.
Gingivitis y mal aliento
La gingivitis o enfermedad de inflamación y sangrado de las encías también puede darse en niños. Para que desaparezca y evitar que empeore, el niño debe llevar una adecuada higiene dental. La gingivitis puede causar mal aliento, agravado si el niño no se cepilla correctamente.
Romperse un diente
No es una enfermedad sino un problema fortuito que surge por un golpe que se dé el niño. En la infancia es habitual caerse o recibir un golpe y que se rompa un trozo de diente, ya sea de leche o permanente. Bastará con acudir al dentista para que lo revise y ponga una carilla o haga una reconstrucción del diente.
Si tu hijo no ha ido aún al dentista, no esperes más, cualquier edad es buena para empezar con las revisiones dentales. Además, ahora, en nuestra Clínica Dental Domenech en Llíria tenemos una campaña especial de Vuelta al cole con un revisión bucodental completa y gratuita y un enjuague bucal con flúor para prevenir las caries.
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